¿Es imprescindible operar un ligamento cruzado anterior roto? Quiero

¿Es imprescindible operar un ligamento cruzado anterior roto?

La respuesta a la cuestión es: no siempre. La decisión entre optar por un tratamiento quirúrgico o no quirúrgico se basa en múltiples variables.

El ligamento cruzado anterior entra en funcionamiento cuando las personas practican deportes de contacto y que requieren giros bruscos (fútbol, esquí, baloncesto…). También en algunas actividades laborales en las que hay que hacer esfuerzos con las extremidades inferiores, y para realizar algunos movimientos concretos a lo largo del día. Este grupo de fibras llamadas ligamentos “aportan estabilidad a la rodilla para evitar que se desplace hacia delante de forma inadecuada, limitan su angulación externa e interna, así como la rotación de la tibia”, describe el doctor Fernando Clemente, de la Unidad de Hombro y Rodilla iMove de la clínica Mi Tres Torres.

 

“De los cuatro ligamentos más importantes que tiene la rodilla, el ligamento cruzado anterior es el que se lesiona con más frecuencia”, expone el especialista. Su rotura, parcial o total, se produce por un cambio brusco en la dirección de la rodilla o al caer y apoyar mal la extremidad después de un salto. “Se tensan todas las fibras colágenas que componen el ligamento hasta que se rompen”, explica.

 

La cirugía es la principal opción de tratamiento

 

La rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla no tiene porque abordarse en todos los casos mediante cirugía. La decisión de optar por un tratamiento quirúrgico o una terapia conservadora para tratarla se basa en múltiples variables específicas para cada paciente. Aunque el doctor Clemente matiza que “hoy en día la inmensa mayoría de las personas que tienen una lesión del cruzado anterior se operan”.

 

En los casos en los que se opta por evitar el quirófano es porque la lesión no afecta la vida diaria del paciente y así se le evita el proceso de recuperación que conlleva una operación de tal calado. “A pesar de que hoy en día la operación se hace por artroscopia, es una intervención agresiva que requiere un postoperatorio muy largo, de entre 7 y 9 meses. Por ello, pensamos mucho si es conveniente que el paciente se opere o no”, argumenta el experto de la Unidad de Hombro y Rodilla iMove de Mi Tres Torres.

 

Resumidamente, se pueden agrupar en tres los factores que pueden determinar que la vía conservadora sea la más adecuada:

 

  • La edad del paciente. Si es avanzada y no realiza mucha actividad física, un tratamiento de rehabilitación puede ser una buena alternativa.

 

  • El grado de inestabilidad que presente la rodilla tras la lesión será determinante. “Si al paciente le responde bien la articulación y no tiene un nivel de actividad física muy elevado, podemos descartar que pase por el quirófano”, afirma el doctor Fernando Clemente.

 

  • Y, por último, si no hay otras lesiones asociadas a la rotura del ligamento cruzado anterior como la rotura de meniscos, ligamentos o cartílago.

 

La mejor opción ante una rotura del ligamento cruzado anterior es visitar a un médico especializado en este tipo de lesiones para que realice una exploración a fondo y concluya cuál es la mejor opción terapéutica el caso.

Posts relacionados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies